Hace unos meses encontré una caja llena de cartas de cuando era pequeña. Hacía siglos que estaban allí escondidas. Antes, aunque parezca increible, no había ni Internet, ni mails, ni móviles. Cuando querías comunicarte con alguien estaba el teléfono, pero restringido, ya que los padres no nos dejaban llamar tanto como ahora. Así que solo nos quedaban las cartas si la persona con la que querías hablar estaba lejos.
Esta tarde iba a elegir las que quería guardar y las que quería tirar. Pero me he dado cuenta que allí había una parte de mi pasado y que había cosas muy bonitas, desde mis trece años hasta los quince. Ilusiones que cuando nos hacemos mayores perdemos, personas que ya no nos acordamos de ellas, amores imposibles, etc. Así que he pensado que estaría bien compartir cosas que yo viví y que seguro que otras personas vivieron igual, con otros nombres y en otras ciudades.
Espero que os guste!










